Cuando generalmente pensamos al tema de la empleabilidad en el contexto de la Unión Europea, normalmente reflexionamos sobre una posibilidad de alguna manera lejana, o, mejor dicho, que se queda en un futuro indeterminado. También tenemos la idea que esta sea una oportunidad que solo tendrá un papel fundamental en la vida de pocas personas trabajadoras, restringidas a escasos ámbitos sectoriales. Al mismo tiempo, influenciados también por el discurso que sobre esto han hecho los medios de comunicación en los años de la crisis, seguimos con la idea que los jóvenes que emigran, a menudo durante una temporada, en otro país de la Unión Europea sean unos desafortunados, que, al no tener posibilidades de futuro en España, pues, no le queda más remedio que irse a las afuera. Seguimos, por lo tanto, en nuestra cabeza, con la idea del viejo emigrante a Alemania interpretado por Alfredo Landa en su famosa película. Nada más incorrecto, y, sobre todo, muy peligroso en un razonamiento que puede tener muchas más perspectivas.

Emigrar para experimentar
En un articulo publicado en marzo en el diario El País se hace referencia a la elaboración de recientes datos publicados por Eurostat, la oficina europea de estadística, en los cuales se refleja la elevada propensión de los jóvenes españoles con respecto a la posibilidad de mudarse al extranjero por razones de trabajo, la cual se atesta al 43%. Según el propio Eurostat, además, a la hora de tomar esta decisión juega un papel fundamental el nivel de estudios, ya que entre los que están dispuestos a mudarse al extranjero, el 16% tiene una titulación superior. Al mismo tiempo, y como dato final, se destaca como el 88% de los jóvenes españoles no necesitarían necesariamente emigrar para encontrar su trabajo. ¿Por qué lo hacen? El País cita a una joven entrevistada, Scully "Hay mucha gente que se queda con trabajos en los que no se les valora o no les satisfacen, pero yo ahora soy joven y no tengo pareja o una casa que me ancle a España, es el momento de probar". Pocas palabras que lo dicen todo: el mercado laboral a nivel europeo no es una necesidad del futuro, sino que ya es, sin ánimo de ninguna retórica, el camino hacia dónde se dirige el futuro en el mundo laboral de las personas trabajadoras, sobre todo de las con menos de cuarenta años.
¿Y ahora qué?
Ya que esta es la realidad, por tanto, hay que tener en cuenta de ella, y como buenos orientadores laborales debemos de considerar algunos instrumentos para facilitar la integración de los jóvenes en el mercado laboral europeo. Uno de estos es el Traineeships, el programa de prácticas para estudiantes, dentro del famoso programa Erasmus+, conocido sobre todo por fomentar el intercambio universitario, del cual se diferencia otro importante y especular proyecto, el Servicio de Voluntariado Europeo u SVE.
Traineeships – Erasmus +
El Traineeships es un programa de prácticas a través del cual las personas que están estudiando u recientemente han acabado titulaciones universitarias, pueden acceder a prácticas curriculares u extracurriculares en las empresas, financiadas a través de una beca del programa Erasmus +. La duración de estas va desde un mínimo de 1 hasta un máximo de 12 meses, y se permite, desde el programa, de poder combinar distintos periodos de estancias al extranjero (por ejemplo, un intercambio universitario al que sigue un intercambio para hacer las prácticas), siempre y cuando no se superen los 12 meses de estancia al extranjero con el propio programa. Eso es, nada veta a quien haya disfrutado de una estancia al extranjero, de quedarse fuera, a lo mejor en la misma ciudad y en la misma empresa, ya que a menudo son las propias empresas las que hacen seguir al contrato de prácticas, un contrato de trabajo.
Voluntariado Europeo
Otra posibilidad muy apreciable para encontrar trabajo en el contexto de la Unión Europea es el Servicio de Voluntariado Europeo o SVE. Este es un programa de voluntariado internacional reservado a jóvenes de edades comprendidas entre 17 y 30 años, financiado por la Comisión Europea, que permite a los jóvenes de poder disfrutar de un periodo de estancia al extranjero de entre 2 y 12 meses, y de poder percibir, durante los mismos, una pequeña beca. La fundamental diferencia con respecto al Traineeships se basa en la relación a tres entre el voluntario, la organización que le “envía” desde su ciudad de partida y la organización que le acoge en la ciudad donde realizará su estancia. Otra diferencia fundamental es que no se trata únicamente de realizar una actividad laboral en sentido estricto, sino de llevar a cabo una inmersión comprometida en los distintos contextos donde se realiza la propia actividad de voluntariado.
Se es de donde se pace y también de donde se nace
En distintas disciplinas, primera entre todas la filología, se explica la importancia de los refranes para entender aspectos culturales de un determinado entorno. Los refranes son importantes para esto y también para llevar a cabo un cambio en el propio entorno, aceptando el reto de un nuevo refrán. Así, pues, se tiene que estar comprometidos y comprometidas con esta nueva posibilidad: ya no la emigración como un recuerdo melancólico y a veces doloroso, sino como la posibilidad de experimentar.
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